Autoriza Erik Catalán Rendón gasera y vecinos temen tragedia

Vecinos de la colonia Juan N. Álvarez, en Iguala de la Independencia, denunciaron que el alcalde Erik Catalán Rendón autorizó la instalación de una gasera en plena zona habitacional, pese al rechazo unánime de la comunidad, que advierte un riesgo latente y potencialmente fatal para cientos de familias.
Gasera en zona habitacional Iguala: obra avanza pese a rechazo
La inconformidad ciudadana se concentra en la calle Plan de Ayala, esquina con Carina, donde se construye una estación de gas LP de la empresa Global Gas, en un punto rodeado de viviendas, comercios y planteles educativos.
Habitantes señalan que nunca fueron consultados y que, por el contrario, entregaron oficios y recolectaron firmas para impedir la obra. Incluso, aseguran que todos los regidores del Cabildo firmaron un documento manifestando su desacuerdo con la instalación.
“Mi vida está en peligro”: testimonio desde la colonia
Berta Hernández, vecina que vive a escasos centímetros del predio, alzó la voz públicamente para denunciar el peligro inminente.
“Esto está prohibido por la ley. Aquí todo está habitado, no hay un solo espacio vacío. Si ocurre un accidente sería catastrófico. Mi casa está a medio metro de la barda, ni siquiera respetaron distancia”, denunció.
La vecina relató que acudió directamente con el presidente municipal, quien —afirma— le aseguró que la obra se suspendería. Sin embargo, los trabajos continúan y cada día llega más maquinaria y personal.
“La palabra dice una cosa, pero los hechos dicen otra. Yo responsabilizo a quienes autorizaron esta gasera de lo que me pase a mí y a mi familia”, advirtió.
Señalan abuso de poder y acumulación de cargos
Los denunciantes también acusan la intervención de Jonathan Alejandro Salgado Gómez, director de la Juventud Municipal, a quien señalan por abuso de poder y por fungir simultáneamente como prefecto en la Universidad Autónoma de Guerrero, en la Preparatoria No. 10, además de haber sido delegado de la colonia.
Vecinos y padres de familia consideran incompatible la acumulación de cargos públicos y educativos, y exigen investigar señalamientos de presuntas conductas indebidas en el plantel, entre ellas acoso, denunciadas por alumnos.
Antecedentes y riesgos ignorados
Colonias cercanas recuerdan explosiones de pipas y gaseras ocurridas en otras entidades del país, como antecedentes claros del peligro que representa una instalación de este tipo en zonas urbanas. Especialistas en protección civil establecen que estas plantas deben ubicarse lejos de viviendas y escuelas, criterio que —afirman— no se cumple en este caso.
Los colonos temen un “efecto cadena”, ya que cada vivienda cuenta con tanques domésticos de gas, lo que agravaría cualquier incidente.
Exigen transparencia y suspensión inmediata
La comunidad exige al Ayuntamiento de Iguala transparentar los permisos, dictámenes de uso de suelo, estudios de impacto y autorizaciones de Protección Civil. También advirtieron que, de no ser escuchados, recurrirán a bloqueos y manifestaciones.
Hasta el momento, el gobierno municipal no ha emitido postura oficial ni ha presentado documentación que garantice la seguridad del proyecto.
En la colonia Juan N. Álvarez el mensaje es claro: no se oponen al progreso, pero sí a decisiones que ponen en juego la vida. “Equivocarse es humano, corregir es de sabios”, repiten los vecinos, mientras el riesgo sigue creciendo.
