Impulsan salud emocional en jóvenes desde escuela de Iguala

La salud emocional en jóvenes se colocó en el centro del diálogo educativo en Iguala de la Independencia, durante una conferencia impartida en la Secundaria Antonio Caso, donde se abordaron sin tabúes la ansiedad, la depresión y la importancia de hablar a tiempo.
Un espacio para hablar sin miedo
La Secundaria Antonio Caso fue sede de la conferencia titulada “Salud emocional en los jóvenes: el fantasma de la ansiedad y la depresión”, impartida por el M.D. Javier Mota Loza, jefe del Departamento de Salud Emocional del DIF Iguala.
Durante el encuentro, estudiantes participaron activamente en una charla cercana y directa, donde se explicó qué es la ansiedad, cómo se manifiesta la depresión y por qué guardar silencio puede agravar los problemas emocionales.
La importancia de pedir ayuda
El especialista subrayó que sentir miedo, tristeza o angustia no es señal de debilidad, sino una alerta que debe atenderse a tiempo. “Hablar salva, pedir ayuda también”, fue uno de los mensajes que más resonó entre las y los adolescentes.
De acuerdo con datos de organismos de salud, los trastornos de ansiedad y depresión se encuentran entre los principales problemas emocionales en jóvenes de nivel secundaria y preparatoria, especialmente tras la pandemia, lo que hace urgente este tipo de intervenciones preventivas.
Iguala, referente en salud mental
Este esfuerzo forma parte de una política pública impulsada por el presidente municipal Erik Catalán Rendón, quien ha promovido que Iguala sea el primer municipio del estado en contar con un departamento del DIF enfocado específicamente en la salud mental de niñas, niños, jóvenes y adultos.
Autoridades educativas reconocieron que llevar estos temas a las aulas fortalece no solo el aprendizaje, sino también el bienestar integral del alumnado.
Educación emocional desde la escuela
Padres de familia y docentes coincidieron en que hablar de emociones en espacios escolares ayuda a detectar a tiempo situaciones de riesgo, prevenir conductas autolesivas y construir entornos más empáticos y seguros para la juventud igualteca.
Atender la mente y el corazón también es hacer comunidad. En Iguala, hablar de salud emocional ya no es un tabú, sino un paso firme hacia un presente más sano y un futuro con mayor bienestar.
