Muere taxista herido Iguala 2014 sin reparación del daño

A 11 años y tres meses de los ataques del 26 y 27 de septiembre de 2014 en Iguala de la Independencia, falleció Enrique Hernández Carranza, taxista que resultó gravemente herido aquella noche. Murió sin recibir reparación integral del daño, pese a ser víctima directa de uno de los episodios más oscuros del país.
Herido en la carretera Iguala–Chilpancingo
Enrique Hernández Carranza se desempeñaba como taxista la noche del 26 de septiembre de 2014. Circulaba por el crucero hacia la comunidad de Santa Teresa, sobre la carretera Iguala–Chilpancingo, cuando su unidad fue atacada a balazos por hombres armados.
En el vehículo viajaba una pasajera, una maestra, quien perdió la vida tras recibir un disparo. El conductor resultó lesionado en el hombro derecho y logró sobrevivir. Desde entonces, su vida quedó marcada por secuelas físicas y emocionales derivadas del taxista herido Iguala 2014, un caso que con el paso del tiempo fue quedando en el abandono institucional.
Intentó alertar a Los Avispones
De acuerdo con el propio testimonio de Hernández Carranza, tras el ataque intentó advertir al autobús del equipo de fútbol Los Avispones de Chilpancingo sobre el peligro que se encontraba metros adelante. Sin embargo, no logró detener la unidad, que continuó su trayecto hacia la zona donde minutos antes él había sido agredido.
Ese mismo autobús fue posteriormente atacado, lo que dejó como saldo jugadores y civiles heridos y muertos, en una cadena de violencia que se extendió durante horas.
Años de denuncia sin reparación
Durante más de una década, Enrique Hernández denunció públicamente la falta de reparación integral del daño por parte de los gobiernos federal y estatal. A pesar de estar incorporado a procesos de atención de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas y contar con acompañamiento de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, nunca recibió una solución efectiva.
Su caso formaba parte de un plan de reparación derivado de graves violaciones a derechos humanos cometidas durante los ataques 26 y 27 septiembre Iguala, atribuidos a policías municipales y hombres armados.
Once años después, la herida sigue abierta
Enrique Hernández Carranza falleció a consecuencia de una enfermedad crónico-degenerativa y múltiples complicaciones de salud. Murió sin justicia, sin reparación y sin que el Estado asumiera plenamente su responsabilidad.
Como antecedente, durante los hechos del 26 y 27 de septiembre de 2014, al menos seis personas fueron asesinadas —entre ellas dos estudiantes normalistas, un civil y miembros del equipo Los Avispones— y 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa fueron desaparecidos.
La muerte de Enrique Hernández Carranza recuerda que el caso Ayotzinapa no es solo una herida del pasado. Es una deuda viva con víctimas directas y colaterales que, más de una década después, siguen esperando verdad, justicia y reparación.
