Carencias de salud en Guerrero reclaman ante Sheinbaum

La muerte por piquete de alacrán en Copalillo, Guerrero, de una menor de 12 años, evidenció nuevamente las carencias de salud en Guerrero, luego de que un reportero indígena denunciara públicamente la falta de suero antialacránico y atención médica oportuna ante la presidenta Claudia Sheinbaum.
Una muerte evitable en Copalillo
Durante una conferencia nacional, el reportero indígena Gino Ascencio alzó la voz para hablar de su comunidad de origen, Copalillo, donde la niña Mitzi Sofía Antonio, de apenas 12 años, falleció tras sufrir un piquete de alacrán. La tragedia, subrayó, pudo haberse evitado si el centro de salud contara con suero antialacránico.
“La menor murió porque no había el medicamento. Así de claro”, expresó el comunicador, quien señaló que esta carencia no es un hecho aislado, sino una constante en comunidades indígenas del estado.
Centros de salud sin servicio por las tardes
Además de la falta de medicamentos, Gino Ascencio denunció que en el Centro de Servicios de Salud Ampliados de Copalillo los médicos dejan de atender después de las cinco de la tarde y que los fines de semana no hay servicio alguno, dejando a la población sin atención en casos de urgencia.
“Las emergencias quedan descubiertas, y eso para las comunidades indígenas es una sentencia”, afirmó, al señalar que muchas personas no tienen recursos ni transporte para trasladarse a otros municipios.
La respuesta presidencial
Ante el reclamo, la presidenta Claudia Sheinbaum respondió que el suero antialacránico sí existe y que hay inventario disponible. Explicó que la distribución se realiza a través de las llamadas “rutas de la salud”, un programa del IMSS-Bienestar y de la Secretaría de Salud federal.
Sheinbaum aseguró que se revisará el caso específico de Mitzi Sofía Antonio y que se garantizará que el suero llegue a las zonas donde es indispensable, reconociendo la gravedad del señalamiento.
Carencias de salud que persisten
El caso de Copalillo refleja una problemática más amplia: la desigualdad en el acceso a servicios de salud en zonas rurales e indígenas de Guerrero. A pesar de los programas federales, la falta de personal médico, medicamentos y atención continua sigue cobrando vidas.
“Una muerte así no debería pasar en 2026”, expresó un habitante de la comunidad, quien pidió no normalizar la tragedia ni reducirla a un trámite administrativo.
En Guerrero, la muerte de Mitzi Sofía Antonio no es sólo una estadística: es un llamado urgente a garantizar salud digna y oportuna para las comunidades indígenas. La exigencia es clara: que la prevención y la atención médica lleguen antes que el duelo.
