Biblioteca Pública 356 de Iguala, detenida desde hace dos años

La falta de seguimiento a la Biblioteca Pública 356, en Iguala de la Independencia, genera preocupación entre promotores culturales, académicos y ciudadanos, quienes advierten que la obra detenida limita el acceso al conocimiento, la lectura y la formación cultural de la comunidad.
Biblioteca pública: un proyecto detenido y una deuda social
A casi un año y ocho meses de haberse detenido la segunda etapa de construcción del edificio que albergará la Biblioteca Pública 356, la obra permanece en el abandono, convertida en un espacio cubierto de maleza, suciedad y estructuras inconclusas que contrastan con su vocación cultural.
La promotora de lectura Martha Mazón Parra calificó como preocupante la falta de seguimiento institucional, al señalar que una biblioteca pública “no es solo un edificio, sino un centro vivo de conocimiento, un lugar seguro para niñas, niños y jóvenes”.
“Como mediadora lectora veo a la biblioteca como una herramienta indispensable para fortalecer el hábito lector, apoyar la educación y promover la igualdad de oportunidades”, subrayó.
Cultura, educación y derecho al conocimiento
Mazón Parra enfatizó que retomar este proyecto es apostar por el desarrollo social y cultural del municipio, además de responder al derecho de la población a contar con espacios dignos para aprender y crecer.
“Esta obra debe ser prioritaria para el año que inicia. No se trata de un lujo, sino de una necesidad social”, remató la promotora cultural, quien lamentó que el rezago afecte especialmente a las infancias y juventudes de la ciudad.
Proponen renombrar la biblioteca como Elena Garro
Por su parte, Leticia Márquez Ocampo, presidenta de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística correspondiente a Iguala, informó que desde hace meses se planteó ante la Coordinación Nacional de Bibliotecas, la Secretaría de Cultura de Guerrero y el Cabildo municipal, la propuesta de cambiar el nombre de la biblioteca.
La iniciativa busca que el recinto lleve el nombre de Elena Garro, escritora que vivió en Iguala y se inspiró en la ciudad para escribir la novela Recuerdos del porvenir.
Una metáfora del abandono cultural
El periodista cultural Francisco Javier Velázquez Estrada recordó, en su reportaje Iguala: El espejo roto de una capital histórica, que “antes de juzgar la economía o la política de una ciudad, hay que visitar su biblioteca pública”.
Bajo esta premisa, afirmó que la situación actual de Iguala resulta “desgarradora”, al considerar que el abandono de la biblioteca municipal Ambrosio Figueroa se ha convertido en una metáfora de la crisis de identidad y del empobrecimiento académico y cultural.
“La maleza creciendo sobre la cimentación, la obra negra detenida y la suciedad acumulada reflejan a una sociedad que ha permitido que su centro intelectual sea devorado por la burocracia y la desidia”, puntualizó.
Obra detenida pese a inversión millonaria
De acuerdo con la información disponible, la segunda etapa de la construcción corresponde a los gobiernos estatal y municipal, con una inversión estimada de 3 millones de pesos en recursos mezclados. La primera etapa fue ejecutada con recursos federales del Programa Nacional de Reconstrucción, y concluyó en mayo de 2024.
Desde entonces, no se han registrado avances.
La Biblioteca Pública 356 sigue esperando. Mientras tanto, Iguala carga con una obra detenida que simboliza una deuda cultural pendiente. Porque cuando una biblioteca se abandona, no solo se detiene el cemento: se frena el futuro de toda una comunidad.
