SEG Iguala deja sin maestros a preescolar del Mirador

La SEG Iguala vuelve a quedar a deber. Desde diciembre, el jardín Ignacio Manuel Altamirano, ubicado en la colonia El Mirador, al norte de Iguala, opera sin maestras tras dos jubilaciones no cubiertas, obligando a padres a cerrar la escuela ante el riesgo para sus hijos.
Abandono oficial en El Mirador
Padres de familia del Jardín de Niños Ignacio Manuel Altamirano denunciaron públicamente la falta de apoyo e interés por parte de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), luego de que desde el mes de diciembre se jubilaran dos maestras sin que, a la fecha, se hayan enviado sus reemplazos.
De acuerdo con los tutores, personal de la SEG aseguró que “regresando de vacaciones” ya estarían asignadas las dos nuevas docentes. Enero pasó, febrero avanzó y la promesa se quedó en el aire. Hoy, la realidad es cruda: solo la directora permanece en el plantel y, además de sus funciones administrativas, imparte clases a los tres grupos del preescolar.
Una directora rebasada y niños en riesgo
La carga es imposible. Atender tres grupos al mismo tiempo impide una supervisión adecuada de los menores, situación que encendió las alarmas entre madres y padres. “No alcanza para estar al pendiente de todos los niños. Es un riesgo”, expresaron.
Ante esta falta de maestros en preescolar, la comunidad escolar tomó una decisión extrema: cerrar el plantel como medida de presión y protección. “No es justo que nuestros hijos no tengan docentes, ni que la directora se haga pedazos”, señalaron.
Una madre de familia, visiblemente molesta, declaró:
“Exigimos maestros. Hay muchos que necesitan un espacio para laborar, pero como siempre, ellos anteponen sus negociaciones y tranzas antes que la educación de nuestros hijos. Y que no se ofendan, porque es la verdad”.
Un problema que se repite en Iguala
Este caso no es aislado. En los últimos años, escuelas de colonias como El Mirador, Ciudad Industrial y zonas del norte de Iguala han enfrentado retrasos en la asignación de personal docente, especialmente tras jubilaciones o cambios administrativos.
Datos del propio sistema educativo estatal indican que las jubilaciones de fin de año suelen concentrarse en diciembre, pero los reemplazos se autorizan hasta avanzado el siguiente ciclo, dejando vacíos críticos en escuelas públicas.
Padres exigen respuesta inmediata
La exigencia es clara: envío inmediato de docentes y una explicación formal del por qué se incumplieron los compromisos. Mientras tanto, niñas y niños del jardín Ignacio Manuel Altamirano siguen sin clases, pagando el costo de la desorganización institucional.
En El Mirador no piden privilegios, piden lo básico: maestras frente a grupo. La educación no puede seguir siendo rehén de la burocracia. Aquí, la paciencia ya se agotó y la voz comunitaria se hizo escuchar.
