Obra inconclusa en Coacoyula provoca pestilencia

Desde el pasado 29 de noviembre, las calles de la comunidad de Coacoyula se transformaron en un foco de insalubridad y enojo social. Lo que inició como una supuesta reparación del drenaje hoy permanece como una obra inconclusa, abandonada y sin avances visibles, generando olores pestilentes, aguas negras y un riesgo sanitario constante para decenas de familias.
A más de cuatro meses de haber abierto la calle, no hay trabajadores, maquinaria ni señalamientos de obra activa. En cambio, hay moscas, charcos contaminados y un ambiente irrespirable que afecta la vida diaria de niñas, niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
Drenaje abandonado en Coacoyula genera riesgo sanitario
Vecinas y vecinos denuncian que la obra fue dejada a la deriva por el Ayuntamiento, encabezado por Erik Catalán Rendón, sin importar las consecuencias para la salud pública.
“Ya no aguantamos, esto es inhumano. Hay días en que no se puede ni comer por el olor”, expresaron habitantes afectados, quienes aseguran que varias personas ya han enfermado debido a la exposición constante a las aguas negras.
Además del hedor, la presencia de insectos y la acumulación de desechos han convertido la zona en un entorno peligroso, especialmente en la calle Muralla y vialidades aledañas, donde el drenaje permanece abierto como una herida urbana.
Sin personal ni explicación del Ayuntamiento
De acuerdo con los pobladores, desde hace semanas no se ha visto personal de Obras Públicas ni supervisión alguna. La falta de seguimiento y planeación, señalan, refleja el abandono institucional hacia esta comunidad.
“La calle sigue abierta, como si no importara. Nadie da la cara, nadie explica qué pasó con la obra”, reclamaron vecinos, quienes consideran que el abandono es una muestra clara de falta de compromiso del Ayuntamiento de Iguala con las comunidades.
Cancelan visita del alcalde por temor a reclamos
La molestia social creció aún más cuando trascendió que, durante el Día de Reyes, el alcalde tenía previsto acudir a Coacoyula para la entrega de juguetes. Sin embargo, la visita fue cancelada de último momento.
Según los habitantes, la razón fue evitar los reclamos por la obra inconclusa. “No vino porque sabía que la gente le iba a exigir respuestas”, afirmaron, calificando la cancelación como un acto de indiferencia y evasión ante un problema que ya rebasó lo tolerable.
Exigen conclusión inmediata de la obra
Ante la falta de respuesta oficial, los habitantes de Coacoyula exigen de manera inmediata que el Ayuntamiento retome y concluya los trabajos de drenaje, además de una explicación pública sobre por qué una obra básica fue abandonada durante meses, sin importar el impacto sanitario y social.
Mientras el gobierno municipal guarda silencio, la calle Muralla y sus alrededores siguen oliendo a abandono. Coacoyula paga hoy el costo de una administración que —acusan— abre calles, pero cierra los ojos ante su responsabilidad. La exigencia es clara y directa: que se concluya la obra ya, antes de que la pestilencia se convierta en una tragedia mayor.
